sábado, 25 de septiembre de 2010

Blues


El blues (cuyo significado es melancolía o tristeza) es un género musical vocal basado en la utilización de una estructura de doce compases. Originario de las comunidades afroamericanas de Estados Unidos, se desarrolló a través de los cantos espirituales, canciones de oración, canciones de trabajo, rimas inglesas, escocesas e irlandesas. Un rasgo característico del blues es el uso de técnicas expresivas de guitarra que posteriormente influirían en estilos como el rock. El blues influyó en la música popular llegando a formar parte de géneros musicales como el jazz, rhythm and blues, rock and roll, funk, hip-hop, música country y canciones pop.

El blues ha evolucionado desde una música vocal sin acompañamiento, interpretada por trabajadores negros pobres, a una gran variedad de subgéneros y estilos, con variedades regionales a lo largo de Estados Unidos y, más tarde, de Europa y África. Las estructuras musicales y los estilos que están considerados hoy día como el blues, así como en la música country moderna, nacieron en las mismas regiones del sur de Estados Unidos durante el siglo XIX. Pueden encontrarse grabaciones de blues y de country que se remontan a 1920. En aquel periodo, no existía una distinción musical clara entre los géneros blues y country, excepto por la raza del intérprete, blues para las personas de raza negra y country para los blancos.



La primera aparición del blues no está bien definida y suele situarse entre 1870 y 1900. Existe un texto de 1862, en el que ya se habla de blues como estado de ánimo y de cómo algunas canciones de trabajo se cantaban de forma especial, aquí esta el origen del blues.

Durante las primeras décadas del siglo XX, la música blues no estaba claramente definida. Había una gran cantidad de temas blues que utilizaban una estructura de ocho compases, como How Long Blues y Key to the Highway del músico Big Bill Broonzy. También se podían encontrar temas blues con estructura de dieciséis compases, como en el tema instrumental de Ray Charles Sweet 16 Bars y en el de Herbie Hancock Watermelon Man. El blues clásico de doce compases se escribe en 4/4 o 2/4. Los temas blues lentos suelen tocarse en un compás de 12/8.

Los primeros blues, con frecuencia, tomaban la forma de una narración la cual solía transmitir penas personales: un amor perdido, la crueldad de los agentes de policía, la opresión de los blancos y los tiempos difíciles. Las letras de los temas blues generalmente terminan en el último tiempo del décimo compás o en el primer tiempo del decimoprimer compás, teniendo los dos últimos compases una armonía contrastante con el resto de la canción.



Las estructuras, melodías y escalas de blues han influenciado a muchos otros géneros musicales como el rock and roll, jazz y la música pop. Artistas renombrados del jazz, folk o rock and roll como Louis Armstrong, Duke Ellington, Miles Davis y Bob Dylan tienen en su haber varias grabaciones importantes de blues. La escala blues está presente en gran parte de la música popular moderna, por ejemplo en el tema A Hard Day’s Night de The Beatles.

Durante este comentario hemos podido disfrutar del Jazz-Blues de piano Watermelon Man de Herbie Hacock. Seguidamente, un claro ejemplo de la fusión del blues con el rock and roll, en este video vemos a John Lee Hocker interpretando Boom Boom. En último lugar, veremos un blues más clásico a cargo de Eric Clapton, Outside Woman Blues.

sábado, 29 de mayo de 2010

Isaac Albéniz



Isaac Albéniz, nació en Camprodón, Girona, el 29 de mayo de 1860, por lo tanto hoy se cumplen 150 años de su nacimiento. Empezó su vida como un prodigio y tras muchas giras se concentró en una seria carrera de estudios en Bélgica. Con una beca que recibió del rey Alfonso XII, entró en el Conservatorio de Bruselas en 1876, graduándose en 1879 con un primer premio en piano, que le fue otorgado de forma unánime. Albéniz regresó a España para establecerse como un experto virtuoso tanto en la composición como en la interpretación.

Las primeras composiciones de Albéniz fueron docenas de trabajos para piano, tres zarzuelas, siete romanzas y el Álbum Bécquer (inspirado en las rimas de Gustavo Adolfo Bécquer). La reputación de Albéniz como pianista y compositor siguió creciendo. En la primavera de 1889 viajó a París, donde interpretó Concierto para piano, op. 78. Después de esto, Albéniz se trasladó junto a su familia a Londres donde trabajó en el Teatro Lírico y más tarde en el Teatro Príncipe de Gales. Allí compuso El Ópalo Mágico, una comedia lírica que fue estrenada en Enero de 1893.

Al término de sus contratos en Inglaterra fue el poeta y mecenas Francis Burdett Money-Coutts, quien sirvió de soporte financiero al compositor español. De esta forma, Albéniz pudo vivir confortablemente el resto de su vida. Durante aproximadamente una década, Albéniz dedicó todo su talento y energía a la creación y producción de obras como, Pepita Jiménez, Merlín y King Arthur.


Desde 1898 hasta 1900 enseñó piano avanzado en la Schola Cantorum de París, pero por problemas de salud regresó al cálido clima español. Pero nadie es profeta en su tierra, y Albéniz no fue una excepción, ya que, su música no era del agrado del público español. Por este motivo regresó a París, donde creció su interés por las formas musicales más largas, lo que produjo un cambio en su estilo composicional, desde lo básicamente ligero, hacia un arte más complejo. De este periodo nos vienen las canciones Crépuscule, Tristesse, The Gifts of the Gods y The Caterpillar.


Albéniz volvió al piano y a su nativo paisaje de inspiración, presagiando su posterior estilo, que floreció con su obra maestra Iberia (1905-1908). La textura de la composición y el lenguaje que define Iberia son característicos de Quatre mélodies, último trabajo vocal y últimas piezas completas de Albéniz. Poco después de terminar estas obras, Albéniz murió en Cambo-les-Bains en los Pirineos Franceses el 18 de mayo de 1909, dejando incompleta la obra Azulejos, que terminó su gran amigo Enrique Granados a petición de Rosina, esposa de Isaac Albéniz. Granados terminó la obra de forma impecable, tanto que resulta muy difícil distinguir donde acaba Albéniz y donde empieza Granados.

También hay que destacar dos obras para piano compuestas previamente a la Suite Iberia, que son la Suite española I y la Suite española II, así como diferentes obras orquestales, como son La Alhambra o Guajira.

En el vídeo que presento a continuación podemos disfrutar de la séptima pieza de la Suite Iberia, titulada El Albaicín.


martes, 13 de abril de 2010

La Orquesta Sinfónica

La orquesta sinfónica o filarmónica es una agrupación o conjunto musical de gran tamaño que cuenta con varias familias de instrumentos (como el viento madera, viento metal, percusión y cuerda). Una orquesta sinfónica o filarmónica tiene generalmente más de ochenta músicos en su lista, sólo en algunos casos llega a tener más de cien, pero el número de músicos empleados en una interpretación particular puede variar según la obra que va a ser tocada, y el tamaño del lugar en donde ocurrirá la presentación.


El origen de la orquesta sinfónica lo encontramos en el siglo XVII, en el momento en que aparecen formaciones instrumentales en las cortes de Francia e Inglaterra. Durante el Clasicismo, con Haydn y Mozart, se establece el prototipo de la orquesta sinfónica formada por violines, violonchelos, contrabajos, dos flautas, dos oboes, dos clarinetes, dos fagotes, dos trompas y timbales. En el siglo XIX, con el florecimiento de la música de Beethoven, Beriloz y Wagner aumenta el número de instrumentistas de viento metal y la orquesta gana en amplitud e intensidad. En el siglo XX se enriquece con instrumentos de percusión hasta llegar a la orquesta sinfónica actual.

La orquesta sinfónica típica consta de cuatro grupos proporcionales de instrumentos musicales:
Cuerda: violines, violas, violonchelos y contrabajos. Ocasionalmente también se incluyen arpa, guitarra y piano.
Viento madera: flautín, flautas, oboes, corno inglés, clarinetes y fagotes. Ocasionalmente también se incluyen clarinete bajo y contrafagot.
Viento metal: trompetas, trompas, trombones y bajos o tubas.
Percusión: varía mucho dependiendo de la obra, pudiendo encontrar timbales, caja, bombo, platos, xilófono, triángulo, celesta, claves, gong, campanas, glockenspiel, caja china, castañuelas, pandereta, etc.

La colocación de los instrumentos frente al director de orquesta viene determinada por la intensidad sonora de cada uno de ellos. Así pues, la cuerda frotada se sitúa en las primeras filas. Detrás están los instrumentos de viento madera y más lejos, los de viento metal y la percusión.

El director de orquesta cumple una función clave, no sólo mantiene el tiempo de la pieza y da las entradas a los instrumentos para que la interpretación sea coherente, sino que debe interpretar la partitura según el concepto global, manteniéndose fiel al espíritu original de la obra pero dando una visión personal. Para conseguirlo, debe conocer la vida y obra de los compositores. Algunos directores usan una pequeña vara llamada batuta, es una vara corta y delgada con la que los directores se asisten en su tarea.

Si pinchas con tu ratón a continuación podrás disfrutar de una entretenida presentación interactiva sobre la orquesta sinfónica. Y pulsando aquí descubrirás un mapa conceptual mediante el cual conocerás los instrumentos por su sonido y por su aspecto.

Ahora disfruta con el vídeo de Daniel Barenboim dirigiendo a la Orquesta Filarmónica de Berlín interpretando el Primer Movimiento de la Quinta Sinfonía de L. v. Beethoven.


martes, 6 de abril de 2010

Sonido, Silencio y Ruido

Como sabemos, el sonido es la materia prima de la música. Se produce por la vibración de algún cuerpo, esta vibración genera unas ondas que pueden viajar por un medio sólido, líquido o gaseoso. El sonido llega a nuestros oídos gracias a la oscilación de las partículas que componen el aire, el agua u otro medio. Cada sonido se distingue y define por sus parámetros, que son los siguientes: Altura, Duración, Intensidad y Timbre. Sabiendo esto, podemos definir el silencio como la ausencia de sonido y, por lo tanto, de vibración.
La diferencia existente entre sonido y ruido es siempre una cuestión muy discutida, pero podemos definir el ruido como el sonido o conjunto de sonidos mezclados y/o desordenados. Por el contrario, la música, es el arte de combinar silencios y sonidos formando melodías y armonías.

Abajo podéis ver una sencilla y divertida presentación sobre el sonido, el ruido y la música, en ella, se verá ampliado todo lo anterior y nos ayudará a comprenderlo y asimilarlo correctamente.
Y si pinchas aquí podrás ver un mapa conceptual en el que se resume todo lo importante referente a este extenso e interesante tema.

¡Atención! Si pasáis las diapositivas demasiado rápido puede que os perdáis los vídeos que hay entre ellas.

martes, 23 de marzo de 2010

Johannes Brahms

Johannes Brahms nació el 7 de mayo de 1833, en Hamburgo (Alemania) y falleció enViena, capital austriaca, el 13 de abril de 1897.
Su padre, que era contrabajista, le enseñó a tocar el violín y el violonchelo; pero el joven Johannes se especializó en piano y más tarde comenzó a estudiar composición. Durante una gira de conciertos conoció al gran compositor Robert Schumann que quedó encantado con las composiciones de Brahms.
Durante su juventud, Brahms compuso sobre todo música para piano, instrumento que dominaba y para el que escribió obras maestras. Aunque era muy autocrítico, ya que, quemó todo lo que compuso antes de los 19 años.
La primera obra que Brahms presentó en público fue un concierto para piano y orquesta que interpretó él mismo. Al principio, la obra no gustó mucho, ya que, por aquel entonces, la moda era que los conciertos con solista estuvieran repletos de pasajes virtuosísticos (complicados solos del instrumento solista), y este no era el caso del primer concierto de Brahms.
Su Réquiem Alemán le lanzó a la fama en Europa. Esta es una pieza de carácter religioso en la que intervienen orquesta y coro. Tal y como indica su título, Brahms utilizó el alemán en lugar del latín, que era la lengua que normalmente se utilizada en este tipo de obras.
Como nota anecdótica podemos citar la siguiente: En una cena celebrada en Berlín en honor a Brahms, el anfitrión propuso un brindis: "¡Por el más grande de los compositores!". Brahms se levanto de inmediato y, alzando su copa, dijo: "Por Mozart".
Brahms supo mezclar las características musicales del romanticismo, periodo en el que vivió, con la herencia de la época Clásica, en la que destacaron Mozart y Beethoven. En las obras de Brahms podemos encontrar pinceladas musicales propias de Beethoven como son la monumentalidad y la larga duración de las composiciones.
Para piano compuso muchas obras, como variaciones, baladas, sonatas o conciertos. Además, escribió numerosas obras de música de cámara, entre ellas, un quinteto en fa menor que puede considerarse como una de las obras maestras de la música de cámara. Cabe destacar el conjunto de 21 danzas húngaras, son unas cancioncillas alegres y de corta duración, son las obras más conocidas de este gran compositor romántico.
A continuación disfrutaremos con la Danza Húngara Nº5.